¿Es posible reducir la factura eléctrica de casa?

Con esta entrada se pretende responder a una pregunta que imaginamos que miles de personas se hace muchas veces y más cuando la tarifa eléctrica no deja de aumentar. Eso sí, antes de responder a dicha pregunta formularé otra: ¿Realmente entendemos el significado de nuestra factura eléctrica?

Para la tranquilidad de muchos  es posible reducir la factura eléctrica, pero lo primero que necesitamos es saber que términos eléctricos relevantes aparecen en nuestra factura y cuál es el significado de éstos:

1.- Potencia contratada.

2.- Consumo durante el periodo facturado


1.- POTENCIA CONTRATADA (kW)

La potencia contratada es la potencia que nos proporciona nuestra compañía eléctrica que recibe también el nombre de comercializadora: Estabanell energia, Endesa, Iberdrola, gas Natural Fenosa, etc. Si miráis la factura de la luz veréis que en ella ha de aparecer en algún “recuadro” los “DATOS DE CONTRATACIÓN” y dentro de éstos debe aparecer “POTENCIA CONTRATADA”. Ejemplos de potencia contratada: 3’3kW,  4’4kW, 5’5kW, etc.

El precio que tiene la potencia contratada es un precio fijo, que viene impuesto por el Gobierno. Esto supone un dinero que no podemos reducir en nuestra factura a no ser que contratemos menos potencia. Ej: tenemos para una piso una potencia contratada de 5’75kW y la queremos disminuir a 3’45kW. Esto sí que nos haría bajar/reducir nuestra factura, sin embargo corremos el riesgo que en casa nos salten los automáticos constantemente porque la potencia contratada no es suficiente.

Aclaremos la frase “LA POTENCIA CONTRATADA NO ES SUFICIENTE” a través de un sencillo ejercicio que consiste en plantear que equipos/electrodomésticos/aparatos podemos llegar a tener encendidos un lunes a la hora de cenar y que potencia necesitan para funcionar:

Televisor

Luces de cocina y comedor

Vitrocerámica

Microondas

Radiador eléctrico

TOTAL

100 W

80 W

2.500 W

1.000 W

2.000 W

5.680W (que es lo mismo que 5’680kW)

Si nos fijamos en el resultado del ejercicio podemos ver qué en un momento dado podemos llegar a necesitar una potencia de 5’680kW, lo que significa que si hemos reducido nuestra potencia de 5’75kW a 3’45kW provocaremos que salten los automáticos y tendremos que desconectar algunos aparatos de la red y no utilizarlos a la vez.

2.- CONSUMO DURANTE EL PERIODO FACTURADO (kWh)

En una casa disponemos de diferentes aparatos/equipos/electrodomésticos que necesitan estar conectados a la corriente eléctrica para funcionar: nevera, lavadora, secadora, vitrocerámica, placa de inducción, tostadora, calefactores, estufas, secadora, televisor, radio, luces, termo, calefacción, bomba de calor, ordenador, etc. Cada uno de estos equipos necesita una potencia para funcionar que puede variar: por ejemplo, una lavadora necesita una potencia diferente para trabajar en función de si está centrifugando o aclarando, etc. Estas potencias que los equipos necesitan para trabajar en el tiempo reciben el nombre de “CONSUMOS”.

A continuación, mostraremos un ejemplo de cómo se calculan los consumos:

Imaginemos que tenemos un televisor que necesita una potencia de 95W para trabajar y lo tenemos encendido durante 4 horas al día, eso significa que el televisor ha tenido un consumo de 95Wx4h=370Wh en un día. Si además lo tenemos cada día encendido durante aproximadamente 4 horas, en dos meses el consumo sería de 370Whx60días=22.200Wh (que es lo mismo que decir 22’2kWh).

Llegados a este punto dónde ya sabemos cómo se calculan los consumos, ahora necesitamos conocer como se traduce el consumo en euros.

A diferencia de la potencia (kW) contratada que tiene un precio fijo establecido por el Gobierno, el consumo (kWh) tiene un precio que depende del contrato que tengamos con nuestra compañía eléctrica (comercializadora).

Retomemos el ejemplo anterior, y supongamos que en el contrato que tenemos con nuestra compañía eléctrica el precio del kWh es de 0,135585€. Tener encendido el televisor 4 horas al día durante 2 meses nos costaría:

22’2kWh x 0’135585€ = 3€

 

Hagamos el mismo planteamiento para las luces de la cocina. En este caso se tratará de 4 luces tipo led  con un consumo cada una de 20W, las cuáles estarán encendidas 4 horas cada día durante dos meses.

20W x 4 luces = 80W (potencia que necesitarán las cuatro luces para funcionar).

80W x 4h = 350Wh x 60 días =19.200Wh = 19’2kWh (consumo de las luces durante 4 horas al día en un periodo de dos meses)

19’2kWh x 0’135585 =2’6€ (coste de tener las luces encendidas)


Ahora ya podemos saber qué consumo tienen nuestros aparatos y esto nos conduce a plantearlos ¿PODEMOS REDUCIR LOS CONSUMOS?. 

Con los dos ejemplos expuestos se pone de manifiesto que si el aparato está menos horas en funcionamiento, el consumo será menor, pero lo que nos tendremos que preguntar es si realmente ¿PODEMOS REDUCIR LOS CONSUMOS SIN RENUNCIAR AL CONFORT?

Para reducir los consumos de una manera considerada SIN RENUNCIAR AL CONFORT tenemos dos opciones totalmente complementarias:

OPCIÓN 1 OPCIÓN 2
Cambiar el equipo/aparato/electrodoméstico por uno que necesite una potencia menor para trabajar: electrodomésticos A+++, bombillas LED, etc. Disponer de aparatos eléctricos que controlen de manera automática e inteligente al resto de equipos/aparatos: sensores que permitan encender luces cuando sea necesario o subir/bajar persianas para aprovechar al máximo la luz del día, termostatos que nos enciendan la calefacción si realmente es necesario, etc.

 

Ahora queda en manos de cada uno decidir qué acciones tomar para reducir la factura eléctrica.

 

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